miércoles, 7 de abril de 2010

PROGRAMA DE GOBIERNO


BASES DEL PROGRAMA DE GOBIERNO

“PARA ERRADICAR EL HAMBRE Y LA POBREZA”

Este programa va dirigido a un país con el 50% de su población por debajo de la línea de pobreza; con ocho millones de indigentes; con el 70% de las personas en edad de trabajar subempleadas; con el 14% de la población desempleada; con tres millones y medio de familias desplazadas; con más de seiscientas mil familias que perdieron sus viviendas víctimas del UPAC y UVR; un país donde mueren por falta de alimento 15.000 niños menores de cinco años cada año, donde quinientos mil niños sufren de desnutrición infantil; con un déficit superior a un millón doscientas mil viviendas de interés social; con ciudades con altísimos índices de inseguridad, con presencia en el territorio nacional de guerrilla, paramilitares y bandas emergentes.

La mano es como un árbol con 5 ramas alimentadas por la savia de la economía que le da vida.

Como “El hambre no admite soluciones a largo plazo”, proponemos la implementación de cinco estrategias:

1.- Un nuevo estilo de gobierno. Las últimas décadas se ha impuesto en Colombia el estilo del dejar hacer, dejar pasar, donde el gobierno deja en manos del sector privado la tarea de dinamizar la economía y generar empleo. Nuestra propuesta es dejar el estilo de gobierno que espera que las cosas ocurran por un gobierno que hace que las cosas ocurran, un gobierno gestor, un gobierno líder, que organiza la población, planea y ofrece herramientas para la producción, que garantiza el transporte y la comercialización, haciendo rentables el campo, la micro, pequeña y mediana empresas, generando puestos de trabajo productivos permanentes que les permitan a las familias generar los ingresos suficientes para alcanzar un nivel de vida digno.

Los economistas procuran convencer al mundo que los dos únicos sistemas económicos posibles son el socialismo donde la propiedad es pública, la competencia no existe y la producción se planifica, se trata de un orden decretado, según Hayek.

En el sistema liberal o capitalista, la propiedad es privada, la competencia interior y exterior es la regla y la producción está determinada por las iniciativas de una minoría actuante, los empresarios. En este sistema el orden es espontaneo. El sector público sede ante las privatizaciones, el estado solo se reserva el derecho a regular, procurando que esta regulación sea mínima debido a la globalización.
En este panorama del capitalismo, el empleo depende básicamente del crecimiento económico, y se presupuesta que si a los empresarios les va bien, ese crecimiento se convertirá en empleos para los sectores populares.

Analizada la crisis que enfrenta el país en su economía, los expertos más optimistas consideran que Colombia en los próximos años con un adecuado manejo crecerá al 2.5 o 3 por ciento, lo que indica un sombrío panorama para la gran mayoría de la población colombiana que tiene la esperanza que en el nuevo gobierno encontrará una ocupación que le garantice los ingresos necesarios para dar una vida digna a su familia.

La mayoría de los candidatos presidenciales ofrecen las fórmulas mágicas de toda la vida, planes de infraestructura y construcción de vivienda, que no garantizan la generación de empleo productivo, si no que en la medida en que se terminan las obras, quienes encontraron un trabajo lo vuelven a perder y quedan nuevamente desempleados a la espera del anuncio de nuevas obras que difícilmente llegarán.

En un país con un sector empresarial en crecimiento y todavía débil para enfrentar el mundo, considero necesario revisar el papel del gobierno y su visión para enfrentar un mundo con economía globalizada donde Colombia debe fijar un rumbo claro y diseñar un plan que le permita dar pasos agigantados para conquistar mercados que luego será muy difícil penetrar.

Si tenemos en cuenta que hoy mil veintidós millones de personas en el mundo padecen de hambre, que la India ya no tiene agua y que muchos países dirigen sus esfuerzos hacia la tecnología, la industria de bienes de capital y la sustitución de fuentes de energía, se presenta para Colombia la gran oportunidad de convertirse en el primer productor, procesador y exportador de alimentos de América Latina, teniendo al Asia y Brasil como dos mercados objetivos claros, que nos puedan significar la construcción de una nueva realidad para Colombia, generando un empleo productivo por cada dos hectáreas que se cultiven, y una generación significativa de trabajo en la agroindustria y los servicios que se dinamizarán como consecuencia de la activación de los anteriores.

Brasil está dedicando gran parte de su territorio cultivable a los biocombustibles, siendo por su cercanía un mercado estratégico para nuestros productos, los que pueden ser transportados por trenes impulsados con tecnologías ecológicas cuya base sea la luz solar o el viento, u otras que estén a disposición.

En las costas asiáticas encontramos más de setecientos millones de personas dispuestas a consumir nuestros alimentos, y con menos exigencias que los mercados europeo y americano, permitiéndonos ir avanzando en la medida de nuestras capacidades, apoyados por avances tecnológicos propios que disminuyan el costo de acceder a las nuevas tecnologías, ya que los avances tecnológicos alcanzados en los países industrializados son patentados y se vuelven demasiado costosos para nosotros, significando un gran desafío para la universidad colombiana.

Los puertos de Tumaco y Buenaventura serán de vital importancia en esta tarea, lo que hace indispensable dotarlos de agua potable, alcantarillado y todos los demás servicios básicos, además de la infraestructura portuaria y hotelera adecuada
Para los demás mercados como el centroamericano, el americano, el europeo y demás, la infraestructura portuaria del Caribe será definitiva.

Para el centro del país será indispensable garantizar la ampliación adecuada del Aeropuerto de El Dorado, tercero en el movimiento de carga en América Latina.
En este panorama es necesario que el gobierno asuma un nuevo papel, que no deje solo al sector empresarial y que se convierta en un gobierno líder, en un gobierno gestor, que organiza a la población, planea la producción y garantiza la comercialización haciendo rentable el campo y la ciudad.

Para hacer posible esta tarea se requiere hacer uso de la economía solidaria que hace posible que cada productor campesino sea independiente, pero que se organice con los demás en sus regiones para hacer uso de las economías de escala en dos aspectos, en la compra de los insumos y en la comercialización de los productos, para volverse competitivos, y de cuyo caso un excelente ejemplo exitoso en Colombia es Colanta.

Para apoyar la comercialización de los productos colombianos en el mundo, se debe organizar le red de Colombianos en el exterior y estimular la apertura de tiendas colombianas en todo el mundo, de tal manera que nuestros productos sean exportados a empresas colombianas que le permiten a nuestros compatriotas en el exterior elevar su nivel de vida y apoyar a sus familias en Colombia para llevar una vida digna.
Hoy, cuando exportamos una libra de café recibimos aproximadamente un dólar con ochenta y nueve centavos. La empresa que lo vuelve tintos en la China le hace noventa y dos dólares. Noventa dólares más de valor agregado que no llegan a Colombia.

En Colombia las grandes generadoras de empleo son las micro, pequeña y mediana empresas, por eso estoy seguro que un plan de empleo apoyado en la actividad agrícola y agroindustrial serán todo un éxito, y más si el presidente se encarga de ayudar a abrir mercados a través de convenios con otros gobiernos en los que se comprometa a producir cientos de miles de toneladas de alimentos con destino a esos países, lo que nos permitirá comprarle la cosecha a nuestros campesinos a precios justos como lo hacia el IDEMA en el pasado, transformarlos en asocio con la empresa privada, suplir el mercado interno y exportar los excedentes.

Así como Dubái decidió que su futuro es el turismo, Colombia puede decidir que su futuro es la agroindustria y los servicios, impulsando tecnologías limpias que nos den ventaja sobre la competencia, pues por muchos adelantos que el hombre conquiste, nunca dejará de comer y de vestir.

Así las cosas, se justifica la propuesta de un gobierno líder, de un gobierno gestor, que no espera que las cosas ocurran sino que hace que las cosas ocurran, abandonando el viejo estilo del dejar hacer, dejar pasar con el que nos han gobernado por más de cincuenta años.

2.- La humanización de la banca y la constitución del fondo popular del progreso que le dé crédito a los emprendedores para crear micro, pequeñas y medianas empresas; que fortalezca a los micro, pequeños y medianos empresarios y que haga que la banca cubra la gran deuda social que tiene con el país. En este momento de crisis, la banca debe enviar un salvavidas al país apoyando a los empresarios y garantizándoles los recursos necesarios para superar sus dificultades.

Fue a finales de los años noventa cuando la banca colombiana atravesó la más profunda crisis, y fue el pueblo colombiano quien a través del dos por mil le envió el salvavidas que necesitaba para salir adelante. Esa misma banca hoy se encuentra totalmente fortalecida, siendo el sector financiero de los pocos que se dan el lujo en esta época de crisis de reportar utilidades billonarias. Pues bien, como no hay deuda que no se pague ni plazo que no se venza, considero que es hora de que el sector financiero en un gran acuerdo de productividad con el gobierno, le lance el salvavidas que Colombia necesita, destinando el cincuenta por ciento de sus utilidades al crédito a micro, pequeños y medianos productores en el campo y la ciudad, con el respaldo del Fondo Nacional de Garantías, permitiendo la reactivación de la economía familiar, haciendo posible la productividad de la familia colombiana, fortaleciendo la capacidad de compra, reactivando el consumo interno, incrementando el ingreso per cápita, la capacidad de ahorro y disminuyendo la demanda de subsidios del estado, liberando importantes recursos estatales que se reorientarán en la prestación de más y mejores servicios.

La creación del Fondo Popular del Progreso permitirá que importantes recursos públicos ubicados a través de la banca pública y privada lleguen a los sectores populares, dirigidos a financiar proyectos productivos, que deben estar considerados como prioritarios por el gobierno dentro de su planeación de la producción destinada principalmente a los mercados foráneos.

3.- La nueva filosofía de la educación. En Colombia se prepara a los niños para ser peones. Desde muy pequeños se les recomienda estudiar juiciosos y obtener buenas notas para tener un buen empleo, y que se porten bien para que el patrón no los eche.
En nuestro gobierno formaremos hombres y mujeres de éxito. Desde octavo grado recibirán cátedra en administración de negocios y generación de oportunidades. Los profesores recibirán salarios justos y capacitación permanente vía internet. Todas las escuelas y colegios tendrán internet y al final del mandato en cada salón deberá haber máximo 25 alumnos, no 50 como opera en la actualidad. La calidad será tanto o más importante que la cobertura.

Es cierto que en nuestro país hay una enorme pobreza, lo que no se puede permitir es que confundan y terminen creyendo que ser niño pobre es lo mismo que niño bruto, pues las capacidades de los niños pobres son iguales o superiores a las de muchos niños que no han vivido la pobreza.

Sé que todos los niños de Colombia están en capacidad de conquistar el mundo. Es necesario, primero hacérselo saber y segundo brindarles las oportunidades necesarias para desarrollar sus aptitudes y dones, que ellos mismos se encargarán de labrar el camino y hacer de Colombia una potencia a nivel internacional.

4.- Economía Solidaria. “Para erradicar el hambre y la pobreza” será necesario la unión de capitales y esfuerzos de los sectores populares y la clase media, de tal manera que se pueda planear la producción, garantizar el transporte y la comercialización, asegurando la rentabilidad de las actividades productivas, aplicando el modelo mixto entre la economía solidaria y el capitalismo, donde cada productor es un empresario independiente pero se asocia con los de su sector en la compra de insumos y en la comercialización de los productos, con el fin de beneficiarse de las economías de escala. Colanta es un buen ejemplo de éxito de este modelo en Colombia.

La economía solidaria nos da muchas herramientas, y permite que una frase de cajón como que “EL MAS GRANDE TESORO DE COLOMBIA ES SU GENTE”, se haga realidad y que la gente se convierta en el verdadero motor del desarrollo colombiano.

En la medida en que cada familia colombiana tenga la posibilidad de generar los ingresos necesarios para tener una vida digna, es una familia menos que necesita subsidios, liberándonos recursos y alcanzando capacidad de consumo, de ahorro, recuperando la dignidad que en Colombia se ha perdido, alcanzando niveles de bienestar de donde desaparece la violencia intrafamiliar, los delitos menores, las disoluciones matrimoniales y florece nuevamente la familia como la célula articuladora de un nuevo modelo de sociedad más solidario, donde los hombres reconocemos la necesidad de juntarnos con los otros para progresar.

5.- El Estado de Bienestar. Con nuestra propuesta el pueblo colombiano recupera su dignidad, abandona la mendicidad, demanda menos subsidios, se hace más productivo, eleva el ingreso per-cápita, se fortalece el mercado interno, se eleva la capacidad de ahorro y se hacen posibles servicios de calidad en salud, educación, vivienda digna, recreación.

Para hacer realidad este estado de bienestar, tal y como están las cosas en el país es necesaria la implementación de algunos proyectos puntuales:

1.- Se implementarán los comedores sociales, que permitan que aquellas familias que no tienen ingresos desayunen, almuercen y cenen, pero con el compromiso de los adultos de capacitarse en la producción de bienes de consumo masivo, con cuya comercialización pagarán la alimentación y empezarán a ahorrar para aplicar a planes de vivienda social sin intereses financieros, adelantados con grupos solidarios de familias, que harán de la auto construcción dirigida el camino más cercano a la adquisición de una vivienda digna, donde la garantía de la paga ya no será el inmueble si no la capacidad de producir. Así las cosas propondremos que LA VIVIENDA DIGNA SEA ELEVADA A DERECHO FUNDAMENTAL, DE TAL MANERA QUE SEA UNA REALIDAD EL ESTADO SOCIAL DE DERECHO, donde nadie puede ser desalojado de su casa mientras el estado no le garantice un lugar digno donde refugiarse con su familia, lo que dará lugar a los centros habitacionales estatales, que garanticen vivienda temporal a las familias menos favorecidas hasta tanto apliquen para la adquisición de una vivienda propia y le cedan el cupo a otra familia necesitada. Dentro de este esquema se podrá entregar el subsidio de vivienda en lotes con servicios y materiales para que las familias construyan su casa bajo la dirección de un ingeniero pago por el gobierno.

Este proyecto integral nos ayuda a solucionar cuatro problemas grandes porque ofrece alimentación, capacitación, trabajo y vivienda.

2.- El banco de tierras rural para la productividad. Con los bienes expropiados a los narcotraficantes y actores del conflicto armado, se constituirá un banco de tierras rural que en cabeza del estado dará a las familias desplazadas tierra para cultivar, vivienda temporal y capital de trabajo que les permita ser productivos y aplicar a programas de crédito blando para adquirir su propia tierra. Aplicando el pasaje bíblico de no dar el pescado sino enseñar a pescar y además facilitarles que lo hagan.

3.- Los centros de acopio social y los grandes centros agroindustriales. En cada municipio existirá un centro de acopio social que permitirá comprarle las cosechas a los campesinos y transportar los productos a centros agroindustriales ubicados en las regiones donde se procesen los alimentos y se despachen los pedidos rumbo al mercado interno o a los puertos para su exportación.

4.- Red de colombianos en el exterior. Se constituirá una red de colombianos en el exterior con cuyo apoyo se fundarán tiendas de productos colombianos en todo el mundo, permitiendo que nuestros productos sean exportados a empresas colombianas en el exterior que se encarguen de ubicar nuestros productos en los mercados extranjeros y permitan mayores ingresos al país por los valores agregados generados fruto de la comercialización de los mismos.

5.- Tecnología colombiana para desarrollar a Colombia. Se debe destinar como mínimo el dos por ciento del presupuesto nacional para patrocinar el desarrollo tecnológico, destinado a la optimización de la explotación del campo colombiano con tecnologías limpias que generen valores agregados a nuestros productos y ventajas comparativas que nos garanticen el fácil posicionamiento de los mismos en mercados foráneos.

6.- Nuevo sistema de financiación de la vivienda. La vivienda debe ser financiada en pesos colombianos y la garantía de su paga se respaldará en la capacidad productiva de sus compradores, no con el inmueble cuando es el único que tiene la familia, entrando a operar un fondo de garantías estatal para la vivienda de clase media y alta, que cubra las cuotas durante la vacancia laboral de los compradores, quienes se inscriben a programas gubernamentales para volverse a ocupar.

7.- Calidad y cobertura en educación. Toda escuela pública contará con internet gratuito para la comunidad escolar y biblioteca. Se construirán las aulas necesarias para garantizar que en ninguna de ellas haya más de veinticinco alumnos recibiendo la misma clase y en el mismo horario.

Se deben nivelar salarialmente a los maestros, ya que hay profesores con salarios indignos para una profesión tan importante y de tanta responsabilidad para con el futuro del país. Los profesores deberán dedicar mínimo una hora cátedra diaria a actualizarse vía internet en programas dispuestos especialmente para ellos por las universidades públicas.

Se deben fortalecer la universidad pública y priorizar los programas que fortalezcan el desarrollo del país, descentralizándola y llegando a las diferentes regiones de Colombia haciendo realidad la universidad pública nocturna y evitando su privatización.

8.- Servicio de salud para todos. Hoy en Colombia cerca de 41 millones de colombianos cuentan con carné de salud, pero la mayoría no cuenta con el servicio, debido a que el contrato del estado con las EPS privadas está diseñado para que ellas ganen más cada vez que presten menos servicios.

Por ese motivo modificaremos el contrato con las EPS y les pagaremos por evento, de tal manera que si le prestan buenos servicios a nuestra gente les pagamos y si no los atienden sencillamente no lo hacemos, de esta manera se elevará la calidad de los servicios y se terminará definitivamente el paseo de la muerte.

Las EPS contratarán con la red pública mínimo el 50% y no máximo el 60% como lo contempló la emergencia social del gobierno que busca quebrar la red pública para privatizarla.

El SISBEN será automático, así si una persona tiene SISBEN y se emplea afiliándose a una EPS, si pierde su empleo, automáticamente queda nuevamente amparada por el SISBEN, en el nivel que tenía.

Las ARS privadas no existirán más, una gran ARS pública realizará esta labor con el apoyo de la red pública nacional, para volver a tener el médico en casa.

9. Recreación. Se construirá la red nacional de parques, como elemento integrador de la familia colombiana.

Sobre las bases de los anteriores puntos se pueden implementar todos los demás proyectos que conduzcan a erradicar el hambre y la pobreza.

MOVIMIENTO APERTURA LIBERAL

JAIRO CALDERÓN
PRESIDENTE

0 comentarios:

Publicar un comentario

PROGRAMA DE GOBIERNO

AQUI SI HAY UNA PROPUESTA DE VERDAD

AQUI SI HAY UNA PROPUESTA CLARA

  ©Template by Dicas Blogger.